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Legislación de caza

Ley de bienestar animal y perros de caza en 2026: qué cambia realmente

📅 2 mayo 2026
⏱ 9 min de lectura
📝 Actualizado: mayo 2026
Ley 7/2023
Vigente desde septiembre 2023
Perreras de caza permitidas
No
Caza con perros prohibida
TC
Conflictos CCAA resueltos parcialmente

📌 En este artículo

  1. El pánico inicial y lo que pasó después
  2. Lo que sí cambió para los perros de caza
  3. Lo que no cambió (y las excepciones que protegen)
  4. Zona gris: collares, caudectomía y perreras
  5. El Tribunal Constitucional y las CCAA
  6. La situación real en 2026: quién ha tenido que adaptarse
  7. Preguntas frecuentes

Cuando se aprobó la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, la reacción en el mundo cinegético fue de alarma. Foros, grupos de WhatsApp, conversaciones en armerías: la sensación general era que los perros de caza iban a quedar ilegales, que las perreras iban a cerrarse y que años de trabajo con los animales iban a convertirse en infracción de un plumazo.

Dos años y medio después, la realidad es más matizada. Hay cambios reales. Algunos afectan directamente a prácticas habituales. Pero el escenario apocalíptico no se ha materializado. Este artículo separa lo que cambió de verdad de lo que sigue igual.

El pánico inicial y lo que pasó después

La Ley 7/2023 de 28 de marzo entró en vigor en septiembre de 2023 con varios artículos especialmente controvertidos para el sector cinegético. El texto original generaba dudas sobre el régimen aplicable a los perros de trabajo, los métodos de adiestramiento y las condiciones de alojamiento en perreras colectivas.

Lo que redujo el impacto fue una combinación de factores. El reglamento de desarrollo tardó en aprobarse y, cuando llegó, matizó varias de las restricciones para perros de trabajo y caza. El Tribunal Constitucional, al resolver los recursos presentados por varias comunidades autónomas, aclaró los límites competenciales. Y la inspección, en la práctica, se centró en los cambios reales que la ley tenía intención de implantar, no en perseguir a cazadores que ya cuidaban bien a sus perros.

📌

La Ley 7/2023 aplica a todo el territorio nacional, pero la caza es competencia autonómica. Esa tensión entre normativa estatal de bienestar animal y regulación autonómica de la actividad cinegética es la raíz de buena parte de la confusión y de los recursos al Tribunal Constitucional.

Lo que sí cambió para los perros de caza

Hay cuatro cambios reales que afectan directamente al cazador con perros:

Microchip e identificación obligatorios

La obligación de microchip e identificación es ahora estatal y universal. No es nueva para muchas comunidades autónomas que ya lo exigían, pero ahora no hay excepciones territoriales. Todos los perros de caza deben estar identificados. Un ejemplar sin microchip es un problema tanto administrativo como —en caso de accidente— legal para el dueño.

Prohibición del sacrificio no veterinario

Esta es, probablemente, la medida con mayor impacto real en determinadas zonas. El sacrificio de perros al final de la temporada mediante métodos no veterinarios —ahogamiento, veneno casero, disparo sin protocolo veterinario— estaba documentado y era conocido. La ley lo prohíbe explícitamente. Ahora el eutanasio debe realizarlo un veterinario o, en situaciones de urgencia extrema, con supervisión veterinaria. No hay excepción por precio ni por tipo de animal.

Atención veterinaria básica

La ley establece que los dueños deben garantizar atención veterinaria básica: vacunación, desparasitación y atención en caso de enfermedad o lesión. Para la mayor parte de los cazadores que cuidan bien a sus perros, esto no cambió nada. Para quien tenía varios galgos o podencos sin historial veterinario alguno, sí implica una obligación nueva.

Formación para propietarios de razas PPP

La ley exige formación específica para propietarios de perros potencialmente peligrosos. Algunos cruces utilizados en caza mayor —especialmente los que comparten características físicas con razas del listado PPP por su cabeza, masa corporal o mandibula— pueden quedar sujetos a esta clasificación. Si tu perro de cerco o de muestra tiene morfología que podría identificarse con una raza PPP, conviene revisar si necesita clasificación especial.

Perros de caza mayor en una perrera de campo con agua y sombra cumpliendo condiciones de bienestar animal

Las perreras de caza son compatibles con la Ley 7/2023 siempre que cumplan condiciones mínimas: espacio, agua, protección y atención veterinaria

Lo que no cambió (y las excepciones que protegen)

La ley tiene excepciones expresas para los perros de caza que limitan considerablemente el impacto en la actividad cotidiana:

Las perreras de caza son legales. La ley reconoce que los perros de trabajo y caza tienen condiciones de alojamiento distintas a las de los animales de compañía. Las instalaciones colectivas —kennels, perreras al aire libre, corrales de malla— son compatibles con la norma siempre que cumplan condiciones mínimas de bienestar: espacio suficiente por animal, acceso permanente a agua, protección frente a condiciones climáticas extremas, y posibilidad de movimiento y ejercicio. No hay obligación de que los perros de caza vivan en el interior de la vivienda.

La caza en sí no está prohibida. La actividad cinegética con perros —batidas, monteras, ojeos, cobros, muestras de perdiz— sigue siendo legal y se rige por la normativa autonómica de caza de cada comunidad. La Ley 7/2023 no derogó ni modificó las leyes de caza autonómicas.

La ley cambió lo que debía cambiar. El que ya cuidaba bien a sus perros no ha notado la diferencia. El que no lo hacía, sí.

— LicenciasCazayPesca.com

Zona gris: collares, caudectomía y perreras

Hay tres temas donde la regulación sigue siendo ambigua en 2026:

Collares de adiestramiento

La ley restringe con carácter general los métodos de adiestramiento que causen sufrimiento. Los collares de descarga eléctrica están en zona gris: la normativa los limita pero el reglamento de desarrollo dejó margen para su uso con perros de trabajo y caza bajo condiciones específicas. Los collares de telemetría (solo de localización GPS, sin descarga) son libres y no hay problema alguno con ellos. Los de descarga requieren verificar la normativa autonómica aplicable, que varía.

Caudectomía (corte de cola)

La ley la prohíbe salvo por razones veterinarias terapéuticas. Para razas de trabajo y caza que tradicionalmente se cortaban la cola —braco, cocker, springer spaniel, algunos pointers—, la prohibición es efectiva desde la entrada en vigor. Los cachorros nacidos después de septiembre de 2023 no pueden ser caudectomizados. Esto afecta a criadores más que a cazadores en general, pero el mercado de cachorros de caza ya lo ha asumido.

Registro de criaderos

Quien cría perros de caza para venta, aunque sea de forma ocasional, debe registrarse como criador en el registro oficial. Este es el ámbito donde más ha cambiado la realidad operativa para quienes reproducían camadas sin ningún tipo de trámite administrativo.

🔑

Sí permitido en 2026

Perreras de caza, kennels colectivos, caza con perros, telemetría GPS de localización, formación del perro en campo.

🚫

No permitido desde 2023

Sacrificio no veterinario, caudectomía estética, abandono sin denuncia de pérdida, venta sin registro de criador.

Zona gris (verificar CCAA)

Collares de descarga eléctrica, normativa de alojamiento en detalle, clasificación de razas PPP en cruces de caza mayor.

El Tribunal Constitucional y las CCAA

Varias comunidades autónomas presentaron recursos de inconstitucionalidad contra partes de la Ley 7/2023. Castilla-La Mancha, Murcia, Aragón y Extremadura argumentaron que determinados preceptos invadían competencias autonómicas en materia de caza, actividad agropecuaria y gestión de fauna silvestre.

El Tribunal Constitucional ha ido resolviendo estos recursos durante 2025 y lo que llevamos de 2026. El resultado es una posición matizada: el TC ha avalado la estructura general de la ley y su aplicación a los animales de compañía. Pero en materia de caza y animales silvestres, ha reconocido que la competencia es autonómica y que la ley estatal no puede vaciar de contenido esa competencia.

En la práctica, esto crea una capa de incertidumbre jurídica que aún no se ha disipado del todo. Algunas CCAA han desarrollado normativa propia que especifica cómo se aplica la ley estatal a la actividad cinegética en su territorio. Otras aún no lo han hecho. La recomendación para el cazador es verificar la normativa autonómica específica antes de tomar decisiones sobre perros de caza, especialmente en lo que respecta a métodos de adiestramiento y condiciones de alojamiento.

Perros de caza mayor trabajando en el monte durante una montaña de caza con jabalí

La caza con perros sigue siendo legal. Los cambios de la Ley 7/2023 afectan al trato y mantenimiento de los animales, no a la actividad en sí

La situación real en 2026: quién ha tenido que adaptarse

Dos años y medio de vigencia permiten hacer balance sin especulaciones. ¿Quién ha tenido que cambiar algo?

Para el resto —el cazador que tiene cuatro o cinco perros bien atendidos, vacunados, en una perrera digna, con historial veterinario— la ley no ha supuesto ningún cambio operativo real. Lo que ya hacía bien, sigue siendo suficiente.

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Preguntas frecuentes

¿Prohíbe la Ley de Bienestar Animal los perros de caza?

No. La Ley 7/2023 no prohíbe los perros de caza ni la actividad cinegética. Lo que sí establece son obligaciones de identificación, atención veterinaria y prohibición de sacrificio no veterinario que aplican a todos los perros, incluidos los de caza. Las perreras de caza y la actividad en campo siguen siendo completamente legales.

¿Puedo tener una perrera de caza con la nueva ley?

Sí. La ley reconoce expresamente que los perros de caza tienen condiciones de alojamiento específicas. Las perreras colectivas, los kennels y las instalaciones al aire libre son compatibles siempre que cumplan condiciones mínimas: espacio suficiente, agua permanente, protección frente a condiciones meteorológicas extremas y atención veterinaria básica. No hay obligación de que los perros de caza vivan dentro de la vivienda.

¿Están prohibidos los collares de adiestramiento para perros de caza?

Los collares de localización GPS (telemetría) no están afectados por la ley y siguen siendo completamente libres. Los collares de descarga eléctrica están restringidos con carácter general pero el reglamento de desarrollo y la normativa autonómica han matizado las condiciones para perros de trabajo y caza. Verificar la norma autonómica específica es la recomendación práctica.

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