El cormorán grande lleva décadas siendo el punto de fricción entre la comunidad pesquera y los partidarios de la protección estricta de la fauna. En España hay colonias invernales en ríos donde hace veinte años no existían, y los muestreos de biomasa en algunos tramos trucheros muestran descensos que los pescadores llevan años denunciando. El debate no es sencillo, pero hay datos.
Vamos a intentar separar lo que sabemos de lo que se especula, porque en este tema el ruido es considerable en ambas direcciones.
El cormorán grande: quién es y cómo llegó a los ríos interiores
El cormorán grande (Phalacrocorax carbo) es un ave acuática de gran tamaño —entre 80 y 100 cm de longitud, con una envergadura de hasta 160 cm— que históricamente era especie costera y de grandes embalses en España. Su presencia en ríos de interior era esporádica.
A partir de los años 80, coincidiendo con la protección legal que le otorgó la Directiva Aves de la UE en 1979, la población europea de cormorán se disparó. De unas 100.000 parejas reproductoras en los 70 se pasó a más de 1,5 millones de individuos invernantes en Europa a principios de los 2000. España, en la ruta migratoria de parte de esa población, empezó a recibir contingentes invernales mucho mayores.
Los ríos del interior empezaron a aparecer en los censos: primero el Ebro, luego el Duero, el Tajo, el Guadiana. Los pescadores lo vieron antes que los censos oficiales.
Cuánto come un cormorán: los números que importan
Un cormorán adulto consume entre 400 y 600 gramos de pez al día. No es una estimación vaga: está documentado en estudios de regurgitación y análisis de dieta realizados en varias cuencas europeas, incluidas algunas españolas.
La aritmética es directa. Una colonia invernal de 500 cormoranes —tamaño habitual en algunos tramos del Ebro o el Duero en enero— consume entre 200 y 300 kilos de pez al día. En 4 meses de presencia invernal (noviembre-febrero), eso supera los 25.000 kilos por colonia.
Los peces que captura con más frecuencia son los de talla media, entre 10 y 25 cm: exactamente el rango de juveniles de trucha, barbo adulto y boga que sostiene la estructura de las poblaciones en ríos de interior.
Los cormoranes se concentran en posaderos cerca de los mejores tramos de pesca. En invierno, algunos embalses y ríos del interior albergan colonias de varios centenares de ejemplares.
Lo que dicen los datos en España
El impacto del cormorán sobre la pesca en España es un tema políticamente cargado y con literatura científica escasa comparado con el norte de Europa. Pero hay datos:
- Un estudio del CSIC en el río Esla (Castilla y León) en 2019 documentó que la presión de cormoranes durante el invierno se correlacionaba con descensos de hasta el 35% en la densidad de trucha común en los tramos con mayor concentración de aves.
- En piscifactorías ubicadas en ríos con presencia de cormoranes, las pérdidas por depredación sin medidas de ahuyentamiento pueden superar el 15% de la producción anual.
- En el Ebro, los pescadores de siluro y barbo han documentado cambios en el comportamiento de los bancos de peces coincidiendo con la llegada de las colonias invernales.
Dicho esto, el cormorán no es el único factor. La calidad del agua, los vertidos, la presión pesquera excesiva y la pérdida de hábitat ribereño son factores de igual o mayor peso en la mayoría de ríos. Atribuir el descenso de los peces solo al cormorán es simplificar un problema complejo.
El marco legal: protegido pero con excepciones
El cormorán grande está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) y en el Anexo I de la Directiva Aves de la UE. No puede cazarse ni capturarse sin autorización expresa.
Sin embargo, la misma Directiva Aves (artículo 9) contempla excepciones cuando hay daños acreditados a la pesca o a la acuicultura. Varios países europeos —Países Bajos, Dinamarca, Finlandia, Alemania— han utilizado estas excepciones para autorizar el control de colonias en zonas específicas.
En España, el camino ha sido más lento y más litigioso:
- Castilla y León tramitó entre 2018 y 2022 varias resoluciones de control en tramos del Duero y sus afluentes, con resultados limitados por los recursos judiciales de colectivos animalistas.
- Aragón autorizó controles puntuales en el Ebro ante las reclamaciones de piscicultores.
- Cataluña ha gestionado controles en el delta del Ebro con mayor efectividad, dado que afecta a producción acuícola con datos económicos más sólidos.
El control autorizado no es caza libre. Las autorizaciones de control de cormorán son resoluciones administrativas específicas, limitadas en número de ejemplares, zonas y fechas. No existe temporada de caza de cormorán en España. Disparar a un cormorán sin autorización expresa es delito penal (artículo 334 del Código Penal).
Medidas alternativas al control letal
Donde el control letal no está autorizado o genera conflicto, se usan otras herramientas:
- Redes anti-aves en piscifactorías. La solución más efectiva para instalaciones de acuicultura. Cara de instalar pero con retorno rápido en pérdidas evitadas.
- Ahuyentamiento acústico. Cañones de gas, pistolas de fogueo o dispositivos ultrasónicos. Efectivos a corto plazo, pero los cormoranes aprenden y se adaptan en pocos días.
- Cartuchos de fogueo desde embarcación. Técnica usada en algunos tramos del Ebro. Funciona mientras se aplica; cuando cesa, los cormoranes regresan.
- Gestión de posaderos. Eliminar los árboles y estructuras donde se concentran los posaderos desplaza la colonia pero no reduce la población.
La conclusión de la mayoría de gestores que han trabajado el tema es que las medidas no letales tienen efecto disuasorio a corto plazo pero no resuelven el problema estructural cuando las densidades son altas.
Las redes de protección en piscifactorías son la medida más efectiva frente al cormorán, pero su coste de instalación puede superar los 15.000 euros en instalaciones medianas. Algunas CCAs tienen líneas de ayuda para este gasto.
Lo que los pescadores piden y lo que la ley permite
Las federaciones de pesca y las comunidades de pescadores llevan años pidiendo un régimen de gestión del cormorán similar al que existe en otros países europeos: cupos anuales, zonas de control definidas y procedimientos ágiles para las autorizaciones excepcionales.
Lo que la ley permite hoy es más restrictivo: autorizaciones caso por caso, con justificación de daños, plazo de resolución incierto y sujetas a posibles recursos judiciales. El resultado es que muchas peticiones de control nunca llegan a tramitarse porque el procedimiento es tan costoso en tiempo y recursos que el daño ya está hecho cuando se resuelve.
El debate sigue abierto a nivel europeo. La Comisión Europea publicó en 2023 una nueva guía sobre la aplicación del artículo 9 de la Directiva Aves que amplía marginalmente las condiciones para las excepciones, pero sin cambiar el marco general de protección.
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Solicitar licencia de pescaPreguntas frecuentes sobre el cormorán
Sí. El cormorán grande (Phalacrocorax carbo) está incluido en el LESPRE y está protegido por la Directiva Aves de la UE. No puede cazarse libremente. Sin embargo, algunas comunidades autónomas han obtenido autorizaciones excepcionales para el control de colonias en zonas donde el impacto sobre la pesca es acreditado.
Un cormorán grande adulto consume entre 400 y 600 gramos de pez al día. En una colonia de 500 ejemplares durante los meses de invierno, el consumo supera los 200 kilos de pez diarios. En tramos de río con alta densidad de cormoranes, el impacto sobre la biomasa piscícola es visible en las estaciones de muestreo.
No en general. El cormorán está protegido por ley y su caza está prohibida. En casos excepcionales, cuando hay daños acreditados a piscifactorías o poblaciones de peces en ríos, algunas CCAs han autorizado controles puntuales mediante resoluciones específicas. Son medidas excepcionales, no la norma general.
Castilla y León, Aragón y Cataluña han tramitado en distintos años resoluciones de control de cormorán en tramos específicos de ríos salmonícolas y trucheros. Las autorizaciones suelen ser anuales, limitadas en número de ejemplares y restringidas a zonas y períodos concretos.